Antes de caminar conviene acordar el alcance de lo que sigue. Lo que viene son criterios observables para recorridos cortos en sierras: cómo leer el terreno, qué llevar, cuándo detenerse. No son un protocolo de rescate, no reemplazan a un guía habilitado y no cubren salidas nocturnas, escalada ni travesías de varios días. Tampoco describen servicios de asistencia, seguros ni atención médica: si una situación excede lo que se puede resolver con prudencia y grupo, la decisión correcta es no entrar.