La copa que filtra el sol de mediodía
Cuando el sendero entra en un parche de tabaquillo, el cambio se nota en pocos metros. La copa densa y baja corta la radiación directa, el suelo de hojarasca y musgo retiene la humedad de la noche anterior y el aire llega más quieto. No es solo una cuestión de sombra: el bosquecillo funciona como una cámara que amortigua el viento y mantiene la temperatura más estable que el pastizal abierto de la ladera. En días calurosos, esa diferencia se percibe en la piel antes que en cualquier instrumento.